miércoles, 25 de marzo de 2009

Domingo: Invasión extraterrestre

Los domingos son días trágicos. En el mejor de los casos, despertamos a media tarde, y acortamos la agonía. Lamentablemente, no todo es tan fácil. Cuando el avance de las comunicaciones se pone insistente a las 11 de la mañana, no quedan muchas opciones. Hay que levantarse y atender. En el momento en que colgamos, comenzamos a maldecir la ausencia de propios y ajenos. Frases cómo "a donde mierda habrán ido los viejos?" o "por qué carajo no tenemos un contestador?" son recurrentes. (Me disculpo por la ausencia de signos de pregunta al abrir las mismas, no soy un vende patria, es que no encuentro el signo).


Los problemas que se presentan los domingos por la mañana son los peores. La primera dificultad es levantarse. Dolor de cabeza, mareos, acidez (siempre y cuando te despiertes en tu casa y no en Laferrere). Pero lo peor de todo es enfrentarse con uno mismo. El reflejo en el espejo muestra que uno es lo suficientemente grande como para salir a trabajar y la billetera vacía muestra que uno la pasó bien. Una terrible encrucijada, que ni siquiera puede ser opacada por la televisión, porque a nadie le importa Vale la pena, o feliz domingo (feliz domingo tal vez si).


Por eso las estadísticas hablan de un mayor número de suicidios los domingos. Pero, si dios descansó el domingo, es lógico que no haya nada para hacer. De cualquier manera, eventualmente volverá a ser viernes.

2 comentarios:

  1. Como todo crítico (?), te tengo q decir la verdad, este mucho no me gustó la verdad, no por el tema, ni por lo de los signos de preguntas ni esas cosas... no se, como q no llega a nada pero a la vez tampoco es tan profundo como esos cuentos q no llegan a nada pero están muy buenos.

    Pero no todo es penumbra, leí los 3 anteriores y el q está en inglés está muy bueno. Y el q no tiene título, si se refiere a Ale (por la fecha, pero no se si te referías a otra persona), me parece muy lindo.

    saludos

    Cruz

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